lunes, 14 de junio de 2010

Descansa en Paz...

Hace un año el cielo se puso de fiesta; Diosito quiso tener a su lado al marido más amoroso, al padre más dedicado, al abuelo más consentidor... simplemente, al HOMBRE MÁS MARAVILLOSO DEL MUNDO. Hace un año se fue de este mundo la persona a la que más he querido en la vida, quien fue y es todo para mí y que siempre tuvo una sonrisa y sus brazos abiertos para recibirme.

Llegando a este día de su aniversario luctuoso me asusté; primeramente por la rapidez del tiempo y en segunda porque entendí que habían pasado ya 365 días sin verlo y que increíblemente lo voy extrañando cada día más.

Cada recuerdo que tengo de él me arranca una sonrisa, cada momento a su lado fue particularmente especial y cada vez que le tomaba la mano y compartíamos una paleta era la emoción más grande.

Mi abuelo me enseñó a ser feliz y valiente, a voltear para los dos lados antes de cruzar la calle, valorar la importancia de una flor y regar el jardín. Aprendí a darle de comer a los pájaros y cantar canciones de Agustín Lara. Fue él quien me enseñó que no hay nada más importante que la familia y las satisfacciones que se viven a través de ella.

Fue quien me premiaba cuando me sacaba puros 10’s en primaria y dejaba que le rompiera un huevo de pascua en la cabeza; quien iba a mi colegio en los festivales del día del abuelo y me platicaba su vida desde niño con lágrimas en los ojos. Ése hombre que entregó su vida a una sola mujer a la amó con toda su alma, que desde los 8 años se hizo responsable de su familia y pasó de ver por sus hermanos a ver por sus hijos, nietos y hasta bisnietos.

El hombre al que nuestras visitas lo ilusionaban y lo llenaban de alegría, que pedirle un consejo se convertía en una charla de horas, risas y llantos y que pasar el tiempo a su lado era una experiencia única.

Extraño sus chistes, su risa, que me asuste detrás de la puerta y que me diga que guarde la basura “para cuando me vaya”. Ni qué decir de escucharlo llamarme “bubulú” o “mi amorcito” y que me tome de la mano mientras caminamos por la calle comiendo un esquimal.

Tantas historias, tantas experiencias y tantos momentos que compartimos. Es verdad, todos los recuerdos que tengo de él me hacen sonreír y muchas veces, la mayoría de las ocasiones, me sacan un par de lágrimas. Me encantaría no escribir eso y poder decírselo de frente… pero no está más conmigo, no físicamente. Sin embargo estoy segura que desde allá arriba lee mi pensamiento.

Te extraño, mucho. Me haces falta, no lo puedo negar. Y debo decir que no me gusta que me veas llorar, pero el sentimiento me gana. A pesar de todo estoy tranquila porque sé que tú querías descansar y Dios te escuchó. Dichosos allá arriba que te tienen con ellos. Yo me conformaré con platicar contigo cada noche y verte en mis sueños.

Gracias abuelo por quien eres y quien fuiste, por las alegrías, las gomitas y las paletas. Gracias por tomarme de tu mano y ser mi ejemplo a seguir, por los consejos y las noches bohemias. Gracias porque gracias a ti estoy aquí. Por tus sonrisas, tus abrazos y por asustarme detrás de la puerta. Gracias por tus historias de vida, por los tolondrones y los 86 Panchos. Gracias por regalarme parte de tu vida y por el orgullo que me da decirte ABUELO. Gracias por los 21 años que estuviste a mi lado y por el año que tienes cuidándome desde el cielo. TE AMO!

Hace un año te convertiste en mi ángel de la guarda. Te extraño tanto...

martes, 3 de noviembre de 2009

¡¿Qué e$ lo que Quiere el Seguro Social?!... ¡SALUUUUUD!

¡Y nos quejamos¡ si si si, es verdad que el sistema de salud que tenemos los mexicanos no es un spa ni te tratan como rey, que el servicio que tenemos los derechohabientes de este sistema está muy por debajo de lo deseado y que nuestros impuestos “no alcanzan” ni para que surtan las medicinas pero no lo voy a negar, los doctores que ahí laboran (al menos en su mayoría) son especialistas de lo mejor. Yo lo comprobé cuando operaron del corazón a mi abuelo en la clínica 34; dormí en el piso y no me dejaron meter un pistache, pero la operación fue un éxito; aunque dos meses después mi abuelo falleció, consecuencias post-operatorias y negligencias pre operatorias, esa es otra historia; las cuestiones críticas fueron bien salvadas.

Pienso que a pesar del no agradable y muchas veces incompleto servicio que nos da el IMSS (como la vez que me dijeron que no tenía nada en mi rodilla, me pusieron una inyección y para la casa y terminé operada porque tenía el cartílago inflamado y se me chorreaba el líquido sinovial) son más los casos en que los usuarios de este servicio son atendidos y aliviados (eso quiero pensar), y también creo que si los recursos económicos se destinasen correctamente y el gobierno federal hiciera más por la salud y menos por sus vacaciones o guarros, el sistema de atención a la salud que tenemos en México estaría en otro nivel.

Ahora, nosotros los mexicanos nos quejamos por un seguro social que muchos dicen, de seguro no tiene nada pero creo que comenzaré a bendecirlo después de enterarme que un país como Estados Unidos ni siquiera eso tiene ¡¿QUÉ?! Así es, en nuestro queridísimo e idolatrado país vecino, si no tienes un seguro de gastos médicos mayores mejor ni te enfermes o caigas de las escaleras.

¿Cómo es posible que un país primermundista tenga a sus ciudadanos prácticamente olvidados? muy patriotas pero no ven por la salud de quienes cantan el himno nacional. ¿Las compañías de seguros? Esas son crueles en un nivel directamente proporcional a la cantidad que se haya pagado. El cliente les da el dinero para tener la tranquilidad que bajo cualquier circunstancia va a ser atendido sin tener que venderle su alma al diablo y firmarlo con sangre por la deuda que se le va a generar con solo poner un pie dentro de un hospital (negocios, siempre negocios) y que la compañía en la que está confiando va a ver por él, pero a veces resulta que es esta misma la que niega los estudios, operaciones o chequeos que se le han sido pedidos al paciente para conocer su estado de salud ¡¿entonces para qué existen?!.

Considero que todos los países deberían tener un sistema en donde el bienestar de los ciudadanos esté asegurado, finalmente si las personas estás saludables el país será más productivo y eso les beneficia, a parte, ¿a quién no le interesa la salud de las personas?.. Ah sí, a EUA. Oh gran decepción. Bueno, en realidad no es ninguna sorpresa si ese país es nada más de dientes para afuera, no actúan lo que profesan, y no sé por qué no me sorprende.

Recapitulando, creo que los mexicanos somos MUY afortunados de tener semejante institución (misma que los chinos se copiaron el logotipo) y poder recurrir a ella en casos de emergencia, claro, solo aquellos que no tenemos para estar pagado consultas a un doctor privado y que si no llegas a urgencias con el intestino de fuera no te atienden y aún así debes esperar, pero de eso a nada… ¡BENDITO IMSS!.

No puedo olvidar el hermosísimo seguro popular, para los que menos tienen. Que por cierta cantidad pueden utilizar los servicios de salud, eso sí, primero hay que pasar por un estudio socioeconómico para comprobar que en realidad se necesite el popular, lo digo por lo de la cuota de pago.

Total, al fin y al cabo en esa cuestión estamos mejor que los gingos y muchos otros… ojalá los diputables se pongan a trabajar al respecto, que vayan a consultar ellos al IMSS a ver qué les parece y si no les gustaría que las instalaciones, el servicio y la atención fueran mucho mejores y más amenas, QUIZA (y digo quizá porque de ellos no se puede esperar nada) viendo la realidad y “sufriéndola” podrían preocuparse un poquito por la situación en la que estamos en ese aspecto. Dicen por ahí que “se vale soñar”.

¡Le ganamos a Estados Unidos lero lero!

Ci vediamo,
ana.mto